Thursday, August 17, 2006

trilce


Sin mayor aviso la mira y ella, sin comprender aún, también lo mira, entonces de sus labios sale un: “¿vas a hablar conmigo?”, y ella, aunque inexpresiva, se llenó de algo de lo que aún no estoy segura de poder definir, era algo como azul pero también era verde, sin embargo lo vi gris, era algo grande pero lo podías tomar con las manos, le causaba dolor pero se sentía contenta, es de esas cosas raras que a veces le pasan a uno, cuando está enamorado o enagris o enaverde o enazul o en la otra persona o la otra persona está en ti o el uno esta en el otro o el otro está en el uno o en el dos o el tres o el cuatro, cinco, seis, siete, a, be, ce dario o diario como éste o como el norte o hasta el final del sur o tomarse un café sin azúcar o con azúcar “al gusto o si gusta”, me encanta, me duele mansamente interminablemente, el beso, la caricia, el abrazo, un cuaderno, su letra, sus ojos, nostalgia esférica; soles de carne, columnas del cielo, holograma de fuego, la literatura, la escritura, la arquitectura, en libros, en calles, en los charcos, en los coches, las personas, la psicología, la sociología, mitología, antropología y todas las logias no podrían jamás decir, en español o en francés o en italiano o portugués ni siquiera en alemán, lo que ella siente con un beso de él...

El agua se derrama y la luna se apaga...