Thursday, November 29, 2007

No, no soy adorable



No, no soy adorable
(o “kaiserin, tsarevna, no soy una princesa”)

En general uno no hace esta clase de cosas, pero los amigos siempre dan golpes bajos y te dicen que si no lo haces no cogerán esa noche o mamadas por el estilo, entonces uno no puede negarse a hacer un “favor”, o es decir, salir de chaperona.
Así, pues, uno llega confiado a que el “otro” (el amigo de la chica de tu amigo) no dirá mucho, porque suelen ser tímidos —por eso necesitan de la ayuda de sus amigas— y entonces hay que sacarles la conversación con la misma cuchara con la que comparten el mal pretexto de un helado. Sin embargo, este tipo llegó con una sonrisa, una verdadera sonrisa.
Resulta que se llamaba… de algún modo. Tenía qué ver con la luz, de eso estoy segura. Creo. Después me explicó que sus padres en realidad no habían tenido mucho ingenio, es más fue su abuela la que decidió que se llamara… así. Pero lo peor fue cuando hizo esa… pregunta.
— Tus ojos son verdes, ¿cierto? Me gustan—
— (Mis ojos no son verdes, quizá deberías cambiar de lentes) Son café—
— Mmm… me gustan—
— (Esto debe ser una bromita del imbécil de Antonio) Gracias—
— ¿Sabes? Soy bueno leyendo los pensamientos. Sí, en serio. Sólo acércate un poco y podré meterme en tu cabeza y saber en qué estás pensando. Incluso saber si estás enferma—
— (Espero que no, te darías cuenta de que eres un engreído) No gracias, puede ser peligroso—
— Sí, lo sé. Tengo un buen corazón. No pareces una tipa aborregada, de las que me revientan, que mira los mismos cuadros, escucha la misma música y, claro, va a los mismos lugares. Aunque, la verdad sólo podría salir contigo si eres dócil y sensible…—
— ¡Saperlipopeth!—
— ¿Saperlipopeth?—
— Ah… (puta y ahora, ¿qué le digo?) lo digo cuando no sé qué decir—
— Ya veo, te dejé sin palabras—
— (No, más bien hubiera querido que dejaras de hablar) Sí, algo así—
— Es como en “Rayuela”, ¿no te parece?, ya sabes el Glíglico. Podrías ser la Maga de mi novela. Como te darás cuenta leo mucho, no te diré cuánto, pero es mucho—
— ¿Qué edad tienes?—
— No te preocupes, me dedicaré a hacer de ti una chica madura. Si te has dado cuenta de que aún estás, digamos, en pañales, o, ¿no? Sí mira, seguramente te la pasarás haciendo berrinches y te traerás rollos muy “densos”, no te preocupes, esas cosas…—
Puta madre, mirada fija en el infinito, halo teatrero, con el singular gesto de entrecerrar los ojos, ¿será que de verdad piensan que uno les cree?
— Sí, esas cosas me gustan. Seguramente piensas que tú también me romperás el alma, pero no te preocupes… esa actitud también me gusta…
— A ver, déjame entender…—
— Claro que entiendes, eres una chica inteligente, por eso serás mi compañera. Conforme pase el tiempo te diré cuáles son tus aptitudes genéticas por las que seguiré contigo. La verdad no pienso tener hijos, pero nunca está demás, y pues, me gusta tu cadera…
— Ajá…—
— Sí, lo sé. No soy el único que elogia tu belleza, ¿no es así? Verás, soy muy bueno haciendo hipótesis. En eso se basará nuestra vida, en que yo lea tus pensamientos y en que tú te dejes consentir. ¿Te han dicho que eres adorable?—
— ¿Todo esto es en serio?—
— ¿Crees que yo jugaría con esas cosas?, soy muy serio, ¿acaso no te hablaron mucho de mí? No te preocupes, ya habrá tiempo para eso—
— ¿Es que Antonio y tu amiga no piensan alcanzarnos?—
— Deja que se encarguen de sus asuntos. Yo te decía que a veces podrá parecer que soy un hijo de puta o que quizá hago berrinches, por favor, no vayas a creerlo, todo tiene una explicación coherente, por supuesto, con mi madurez. Me encargaré de ponerte en situaciones límite para que salgas del hoyo. Por cierto, ¿sabes qué es una flor amarilla?—
— (¿Qué sólo lee a Cortázar?) Déjame ver, ¿me dirás que soy Luc?—
— Serás como mi parejilla de indias. Aunque no todo será tan, aparentemente, malo. También te escribiré canciones, es más podría grabarte un sencillo, soy modesto así que te diré que no canto muy bien. Por supuesto te escribiré poemas. Sólo déjame decirte algo más, no podrás confiar mucho en mí, digo mentiras como si las vomitara, así que no podrás distinguir entre lo que es cierto y lo que no—
Mientras me va desnudando en su casa, no logro distinguir si lo que estoy sintiendo es su lengua entre mis piernas o un profundo amor, como si se tratara de un eterno retorno de Nietzsche o de otro cuento de Cortázar. Siento que lo quiero siempre, mucho, a veces. Como a un castor o a una suricata.

Friday, December 29, 2006


Noviembre
Camila y Lemuel

¿Podremos olvidar? Nunca se preguntaron algo más en serio. Sus ojos les dicen que no pasa nada, pero las sombras sólo desaparecen en la oscuridad. Parece que no pueden verlo estando como están ciegos, como si sus manos al acariciarse hubieran cerrado sus ojos con agua y ya no pueden ver sus palabras, ya no ven nada.
Sentados de soslayo, sin ser ya uno el otro, son sólo otros devolviéndose los pulmones, devolviéndose los ojos, devolviéndose el olor. Intentando hablarse como siempre, sin ser ya como siempre. Es como nunca ha sido, como nunca volverá a ser, sin poder tomarse de la mano, sin poder mirarse las manos, sin tener el valor de mirarse.
Se les atrapó mientras el sol se dejaba derrochar, mientras la luz se destintaba en la por poco noche. Camila llegó con sus pasos de casi luz y casi viento, sus ojos volcaban lunas de mar y estrellas de aire sobre la silueta lejana de Lemuel, con el mismo dolor en una mano y con el mismo amor en la otra, mientras él acariciaba la distancia que tenuemente se desleía, que tenuemente era todo.
Como si llegaran al filo de un precipicio, se detienen un soplo antes de saber si saltan o caminan a otro lugar. El viento es lo único que se escuchan decir cuando Camila olvidó sostener sus labios con la mano en la que tenía el amor, hasta que comenzó a embriagarse de un dolor que fue endureciéndose en palabras que prometían olvido con la mayor negación conocida: nunca más. Que les ordenaba tirar sus miradas al silencio.
No saltaron. Mientras el día se despojaba de la luz, caminaron siguiendo los pasos que había dejado el otro para llegar, era lo último que sabrían de esa tarde en que se dejaban como arena.

Thursday, October 19, 2006

TODO COMIENZA MIDIENDO UN TENEDOR…




¿Qué es Arquitectura?,
te preguntas mientras clavas
en esta palabra tu pupila.
¡¿Qué es Arquitectura?!,
¿Y tú me lo preguntas?
Arquitectura… eres tú.

El ser humano ha creado extensiones de sí: el teléfono, una extensión de la voz; la televisión, una extensión de los ojos. Pero, ¿qué hay de los edificios?, ¿podemos decir que son una extensión de la vida o que la limitan?
Hemos desarrollado una relación biunívoca con el espacio, las actividades y el espacio en que se desarrollan forman un anillo indisoluble, un giro que va desde lo particular hasta llegar a lo global, en relación directa con lo que proyectemos. Frank Lloyd Wright vivía tres días con una familia antes de diseñarles una vivienda; con ello sabía con seguridad si era necesaria una cocina grande donde pasaran gran parte de su convivencia, o recámaras que les permitieran realizar la mayoría de sus actividades. Es claro que no sería posible ni lógico que un arquitecto gastara tres días con cada uno de los oficinistas que habitarán un edificio. En un caso como ese, tendría que ver al hombre no como un específico sino como algo parametral, un estándar de comportamiento y reacción.
La Arquitectura no es sólo un fenómeno material, debe ser un fenómeno sensual, debe hacer un diálogo geometrizado de texturas, colores, luz, sombra, movimiento, estatismo, viento, lluvias, sol, flora, cultura, paisaje, etcétera. Arquitectura es habitabilidad, en tanto que ésta sea algo inmarcesible, misterioso y funcional.
No se debe perder de vista que todo esto se da en un instante, un instante de historia, un instante de sociedad, un instante de arquitectura… y, sin hacer uso de acristalamiento, la arquitectura es un reflejo del transcurso histórico y de la estructura social de ese instante. Como jeroglíficos modernos, la tecnología en materiales y procesos constructivos, delatarán nuestro pensamiento, nuestra vida…
Arquitectura es:
Diseño, evolución, color, creación, tiempo, espacio, habitabilidad, política, economía, sociedad, cultura, relaciones humanas, contemporaneidad, topografía artificial, paisajismo, flotar, entendimiento del espacio, instalaciones, estructura, ideas, materiales, naturaleza, flexibilidad, iluminación, voluntad, diversidad de enfoques, transformación, transgresión, contradicción, movimiento, modulación, reflexión, transparencia, arte, abstracción, metáfora, recuerdos, historia, documentación, investigación, diálogo, formas, vistas, compromiso, orden, deseos, llenar de momentos, acústica, isóptica, luz, baile, sensación, presencia, parpadeo, articulación, alturas, olvido, silencios, soledad, conexiones, protección, interior­-exterior, mesa de café, trabajo por el gusto de ser, limpieza, conectarse con el lugar, estuche, vida.

Monday, September 11, 2006

ejercicio de fin de semana estilo Cortázar-Rayuela


En realidad ni yo sé por qué pasó. Años de miércoles, de cuentos inconclusos. Javier tenía algo encajado desde que la vio levantar la mirada de su libro y girarla hacía él. Ese irrepetible instante de atención involuntaria. Poco a poco fue metiéndose en su vida sin querer hacerlo. La primera vez apareció unos días más tarde en las reuniones de los amigos, que la habrán conocido en algún lugar. Se fue haciendo invariable su visita, sus palabras, su olor.

Los amigos iban y venían, como una marea de acompañamiento, pero ella perduraba como la arena que recibe y deja ir. Hubo días en que las reuniones eran ellos dos, y discutían lo mismo que si hubieran ido los demás, quién sabe, de pronto ella dejaba ver un poco del dolor que por aquél entonces la pernoctaba.

Un sábado ya no llegó, y Javier que estaba acostumbrado a esperar, con algo encajado en el pecho, su aparición irremediable a contraluz; sintió una especie de abandono. Meses que lo fueron condicionando a no esperarla, creyendo que se desleiría. Pero esas cosas no se pasan y todo regresa inevitablemente.

La miró avergonzado de hacerlo, y el tiempo siguió pasando mientras ella se le encajaba más y más. En una de esas invariables compañías al metro, cruzó la línea y la llevó del otro lado, como nunca había hecho, probablemente sólo era su deseo de tenerla cerca, lo más que pudiera, aunque no pudiera. Le pidió con la conversación que no se alejara, que dejara pasar los vagones, que dejara pasar lo que fuera.

Conversar era un pretexto sin fundamentos, una falsa explicación del estar en ese momento ahí. Su ser enlunado de esperanzas prometidas se la tragaba lentamente, así, como fuera llegando, sin detenerla, sin abreviarla. Lamiendo el ser con la mirada, engolosinándose con la voz, atragantándose con las gladiolas de su piel inmarcesible, simplemente tenerla toda y no tenerla en nada.

Pero así como las cosas no se pasan y regresan, las cosas como llegan también se van. Y Javier se quedó mirándola, como siempre, como nunca…

Thursday, August 17, 2006

trilce


Sin mayor aviso la mira y ella, sin comprender aún, también lo mira, entonces de sus labios sale un: “¿vas a hablar conmigo?”, y ella, aunque inexpresiva, se llenó de algo de lo que aún no estoy segura de poder definir, era algo como azul pero también era verde, sin embargo lo vi gris, era algo grande pero lo podías tomar con las manos, le causaba dolor pero se sentía contenta, es de esas cosas raras que a veces le pasan a uno, cuando está enamorado o enagris o enaverde o enazul o en la otra persona o la otra persona está en ti o el uno esta en el otro o el otro está en el uno o en el dos o el tres o el cuatro, cinco, seis, siete, a, be, ce dario o diario como éste o como el norte o hasta el final del sur o tomarse un café sin azúcar o con azúcar “al gusto o si gusta”, me encanta, me duele mansamente interminablemente, el beso, la caricia, el abrazo, un cuaderno, su letra, sus ojos, nostalgia esférica; soles de carne, columnas del cielo, holograma de fuego, la literatura, la escritura, la arquitectura, en libros, en calles, en los charcos, en los coches, las personas, la psicología, la sociología, mitología, antropología y todas las logias no podrían jamás decir, en español o en francés o en italiano o portugués ni siquiera en alemán, lo que ella siente con un beso de él...

El agua se derrama y la luna se apaga...

Friday, July 07, 2006

olvamando


nunca como ahora me siento piedra...

no sé el objeto de escribir tantas palabras sin algún significado, realmente ni siquiera me interesa, o quizá en lo más merdoso de mi me interesa que me escuchen o me lean todas esas masas andantes como sombras, casi fantasmas, casi nada...

es una parodia ridícula de la vida misma, de cada acto en sí. Nada es un medio, todo es un fin en sí mismo.

al final... ¿de qué sirve tanta algarabía en una mente nemorosa?, nada sirve, nada funciona, todo está mal y estará cada vez peor...

sin excusas, sin motivos, sin entrañas, sin extrañar, sin mirar, casi sin caminar, volando, flotando en la inexistencia...





Wednesday, July 05, 2006

emp



melancomania tirada en el pasto sin nada que hacer más que observar su mano inerte

"...¿qué es poesía?..."


He aquí un poema mal escrito con todo lo que había en mi:


OUI TOI. UN

Ojala noviembre no te traiga de vuelta
O que la lluvia no deje caer tus besos
Oríllame a desoírte
Oui Toi
Olas indómitas me arrastran a ti
Orgasmos de drogas inadquiridas
Observando mis manos
Oui Toi
Obsesión por la sádica idea de sentir
Origen de psicosis alucinógena
Organizando imágenes inexistentes
Oui Toi
Obtengo un suspiro por valor
Objeción contra la rutina
Orquídeas por olvido
Oui Toi
Oui Toi

OUI TOI. DEUX


Odia con todo el dolor que el amor te permita
Olvidar es sólo una idea
Oye su voz en el canto de cada letra
Oui Toi
Obsérvale fijo las manos temblorosas
Objeta sus miradas
Ordénale que se abstenga de decir…
Oui Toi
Obsesiónate por retenerlo
O entiérralo en un panteón ideológico
Obedece las coincidencias establecidas
Oui Toi
Ondas sonoras moviendo el aire
Ocio incansable por amar
Oui toi otro día bebiéndolo en el café y en el aire
Oui toi otro día sangrando insomnio
Oui toi otro día
Oui toi durmiendo su ausencia
Oui toi volviéndola loca

WITUA. TROIS*


OGANOBRE NO LLAMEGUE TUS BELOVOS
OLADAS INDOLABLES ME MATAVEAN
ORGAMANDO DE DROLOMENAS
OBSESIVÁNDOME CON LA SADINA SENTIMENTAE
OBTENEMOLE SUSPURIROS ENLUGARE VAMORLURETE
ORQUIMARGALETAS SUSTITEMENDO AL OLVAMARTE LUVIELA.


*en este ultimo bloque del poema nos encontramos con el "gliglico", idioma artificial que es usado por Cortázar en su novela _Rayuela_ por el personaje de la Maga, el fin ultimo de este recurso es el de crear sensaciones con el sonido de las palabras.